SERIE "EL NUEVO PARADIGMA" Entrega 1
Abraham Maslow decía: el miedo a Saber es en el fondo un miedo al Hacer, porque todo conocimiento entraña una gran responsabilidad frente a ti mismo.
La sincronización o coincidencia.
Significados
La palabra Coincidencias significa muchas incidencias.
La palabra Sincronización significa, Cronos: tiempo y Sin: con. En esencia, significa entonces: muchas cosa a la vez.
La palabra Sincrodestino, es el resultado de muchas coincidencias significativas que ocurren a la vez.
Lo importante, es ser consciente y comprender que en nuestra cotidianidad, ocurren eventos no ligados al azar. Si no, que tales eventos ocurren, porque deben ocurrir, porque cumplen su propio destino evolutivo, de transformación. Cada quién cumple un destino, donde es protagonista y es consciente de su actuación.
Aldous Huxley nos decía: La experiencia no es lo que te ocurre; es lo que haces con lo que te ocurre. En el sincrodestino, es en sí la creación de experiencias a partir de nuestras intenciones y deseos. En esencia, lo que nos ocurre en la realidad es como la ley de causa - efecto. Ésta nos indica que:
Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con esta ley; la casualidad no es sino el nombre para la ley no reconocida ( kibalyon ).
Componentes del Sincrodestino
Los siguientes 7 componentes o aspectos, que no permiten dar pasos hacia nuevos estados o dimensiones de consciencia y hacia la búsqueda de la sabiduría interior:
- Entender el nuevo Paradigma
- El papel de las relaciones con el nuevo paradigma
- Significado de la Intención o el Deseo
- Conspiración de las improbabilidades
- El papel del dialogo Interior
- El rol de las emociones a explorar
- El baile cósmico
A continuación, reseñaré los comentarios que logre escribir en mis notas personales y las consultas bibliográficas sobre cada uno de estos componentes de la sincronización, del sincrodestino.
Entender el nuevo Paradigma.
Concepto de Realidad
Entre nosotros ya existe una nueva consciencia, que podríamos denominarla trascendental o espiritual. Ella, está acompañada de un mayor nivel de percepción de la realidad y de la manera como vivimos la vida. Notamos hechos fortuitos que ocurren en el momento justo, que hacen cambiar nuestros rumbos. Nada es casual:
En realidad, nada ocurre al azar. Todo existió, existe y existirá. Es comandado y ordenado por un poder organizador: la consciencia cósmica, para la que todo es atemporal.
Hay tres formas de comprender la realidad. Estas son: el ojo de nuestra piel, el ojo de la mente y el ojo del espíritu.
i. El Ojo de nuestra piel, que nos permite comprender las experiencias sensoriales desde la óptica materialista, es el ojo de la carne. Cuando experimentamos la realidad material, nos enfrentamos a una distorsión en la percepción de la “real” realidad. Es así como:
La mente a través de los cinco sentidos percibe y con sus cinco órganos de acción, actúa
ii. El Ojo de la Mente, nos permite alcanzar desde él Todo, que es el espíritu más puro -un grado más en el nivel de consciencia-, explorando y abordando inteligentemente desde la razón del conocimiento de lo conocido hacia lo desconocido. La mente es:
Universal, infinita y viviente y nos permite comprender que el universo es una creación mental.
iii. El ojo del Espíritu o del alma, que nos permite una relación más sutil, invisible e intensa con la realidad, manifiesta y no manifiesta.
Para un mejor entendimiento sobre la armonía y la correspondencia de éstas 3 formas o planos o dimensiones de la realidad, el kibalyon nos decía:
Ø El plano físico: está relacionado con las cosas, las fuerzas y las manifestaciones materiales; Incluyendo todas las cosas que llamamos materia (sean éstas: formas sólidas, líquidas y gases) y todas las formas de eso que llaman energía o fuerza. (Divididas en subplanos respectivamente, tales como son: El calor, luz, magnetismo, electricidad, y atracción; incluyendo: la gravitación, cohesión y afinidad química )
Ø El plano mental: comprende esas cosas de formas viviente, conocidas por nosotros en la cotidianidad y que son invisibles a los 5 sensoriales, ordinarios del ser (Incluidos, los sentimientos y el pensamiento).
Ø El plano espiritual: está relacionado con las divinidades invisibles, el poder viviente, fuerza animada, esencia interna, esencia de la vida, principio animador, él todo o la totalidad o el espíritu.
Para comprender entonces, cuál debería ser nuestra nueva percepción de esa la realidad - ubicada dentro del nuevo paradigma - es preciso que abordemos y comprendamos esa realidad desde nuestras dimensiones de la consciencia. Para ello, es básico apoyarnos en lo planteado por Dora Van Gelder Kunz, sobre cómo interpretar las dimensiones de la consciencia, así:
La consciencia, adquiere en sí muchas formas y sus límites se extienden más allá de lo que ordinariamente entendemos por la mente consciente. Es así, como lo diversos estados van desde lo primitivo - la percepción del cuerpo - hasta los dominios de la percepción espiritual.
Ser consciente de una dimensión superior consiste en percibir, coordinada y simultáneamente, varios sistemas de relación o direcciones con movimiento en una unidad más vasta, más completa, sin destruir las características individuales de las dimensiones inferiores integradas a ella.
Desde este enfoque, los estados de la consciencia son condiciones reales, diferentes unas de otras pero no separadas, ni unas de otras, ni tampoco del propio cuerpo. Es decir, todas las dimensiones de la consciencia están presentes, en todas las cosas, aunque sólo sea en estado rudimentario.
Ø Cada dimensión de la consciencia tiene una onda de frecuencia y juega un papel específico en el proceso de experiencia de las personas.
En resumen, para entender esta nueva realidad - y cómo influye la sincronización es sus diversas relaciones - que es en sí el nuevo paradigma, analicemos los siguientes tópicos: los paradigmas, las fuerzas básicas de la naturaleza, las percepciones, el dharma, el karma y el espíritu. Como son y pueden ser nuestras formas de percibir las realidades, a partir de contactarnos con los niveles superiores de consciencia y del vivir nuestras experiencias, más allá del cinco sensorial (desde lo manifiesto, de lo relativo, de lo material); y así dar pasos hacia un plano superior de la consciencia (de lo no manifestado, de lo absoluto, del alma y del espíritu).
Ø Paradigma
Para comprender que es el nuevo paradigma, primero debemos entender que es un paradigma.
El paradigma es un marco de pensamiento. Es como un marco de referencia para entender y explicar ciertos aspectos de la realidad y supone un método nítidamente nuevo de enfocar antiguos problemas (en griego, significa: patrón).
El cambio de paradigma, fue una expresión introducida por Thomas Kuhn, filósofo e historiador, en su libro las revoluciones científicas, publicado en el año 1962.
Todo nuevo paradigma implica un principio que había estado allí desde siempre, pero que hasta entonces no habíamos reconocido. Considera la vieja concepción como una verdad parcial, como un aspecto de la realidad, de modo como las cosas funcionan, sin que ello implique que no puedan funcionar de otra manera.
El problema para concebir la realidad, radica que no se puede abrazar el nuevo paradigma sin soltar el antiguo. Esta transformación no puede realizarse poco a poco, debe darse de una sola vez.
Para que el nuevo paradigma vaya ganando ascendiente. La nueva generación reconocerá su fuerza. Cuando un número crítico de pensadores llega a aceptar la nueva idea, se produce un cambio colectivo de paradigma. Después de cierto tiempo, este paradigma empieza a su vez ha experimentar contradicciones; se producen nuevas grietas, con lo que el proceso vuelve a repetirse. Es así, como la ciencia va quebrando y ensanchando continuamente sus propias ideas.
En resumen, los paradigmas son modelos mentales, expresados en conductas, creencias, actitudes y comportamientos que asumimos como patrones o reglas establecidos. Éstos nos dan confianza o desconfianza. Sólo cuando ocurren cambios significativos en nuestras vidas, es muy posible también cambiar las reglas, supuestos y nuestras actitudes, y con ello crear un nuevo paradigma.
El nuevo Paradigma
Para entender el nuevo paradigma, es fundamental considerar:
- Que los paradigmas son los que destacan la importancia de lo aleatorio, de lo irreversible, el carácter creativo de la misma naturaleza. Nos hablan de la creación de un nuevo orden improbable a través de los antagonismos, las fluctuaciones, las interferencias y los desordenes parciales.
- Que los paradigmas, están relacionados con la comprensión de una nueva realidad. Considera además, que existe una estrecha relación entre el objeto, el observador y la realidad percibida, como un Todo , como una totalidad, que no se puede separar para interpretar la nueva realidad. Nos dice que muchos de nosotros estamos aferrados a nuestra cultura del pasado. Es así pues, que:
“…La mayoría de gente es más o menos esclava de la herencia y del entorno y manifiesta poca libertad. Ellos son arrastrados por las opiniones, costumbres y pensamientos del mundo externo, y también por sus emociones, sentimientos, humores, etc. No manifiestan ninguna maestría digna del hombre…” (Kibalyon ).
Debemos reemplazar el viejo paradigma por una versión más completa y expandida de la verdad, a partir de los siguientes supuestos elementales:
- No hay un mundo objetivo independiente del observador
- Nuestro cuerpo esta compuesto de energía e información.
- La mente y el cuerpo son inseparablemente Uno.
- La bioquímica del cuerpo es producto de la consciencia.
- La percepción parece ser automática, pero en realidad es un fenómeno aprendido.
- Todos los seres estamos íntimamente conectados a patrones de inteligencia que gobierna el cosmos.
- El tiempo no existe como absoluto, la realidad subyacente de todas las cosas es eterna.
- Todos habitamos una realidad de no cambio.
- No somos víctimas del envejecimiento

