SERIE "EL NUEVO PARADIGMA" Entrega 2
Con relación a la interpretación de la realidad a partir de cada supuesto:
- Ø No hay un mundo objetivo independiente del observador.
Este supuesto, en su esencia nos indica, que la realidad es concebida, dependiendo de quién observa, de las preguntas hechas por el observador y del instrumento utilizado. La nueva realidad - el nuevo paradigma - es que él Ser Observador y lo Observado, hacen parte de lo mismo Observado, al mismo tiempo y no son excluyentes el uno del otro.
Si entendemos, como se comporta el Observador y lo Observado, podremos predecir lo que sucede en esta relación. Pues, en realidad no podemos observar desde afuera (esto es y fue el viejo paradigma ).
Lo observado, depende del instrumento que utilizamos (lo sensorial). Lo que de alguna manera, nos ha servido para sobrevivir, separando el Observador de lo observado. Y ello, no nos ha permitido ver la nueva realidad, y avanzar hacia un nuevo estado consciencia.
El mundo físico, incluidos nuestros cuerpos, es una reacción del Observador. Creamos el cuerpo según creamos la expectativa de nuestro mundo.
Cuando decimos que la tierra es plana, esa es la percepción de la realidad ofrecida por los órganos de los sentidos. Cuando la verdadera realidad, es que La tierra es redonda y gira, como parte del Cosmos, del universo.
Por lo tanto, lo que estamos viendo, es la naturaleza intrínseca de las cosas. Y concebimos - desde lo sensorial - el cosmos como el resultado de las cosas independientes. Nuestra percepción va más allá de lo sensorial:
Ø Somos un número infinito de frecuencias que no podemos medir con nuestros 5 sensoriales.
sS Según el pensamiento de Newton, el universo siempre operaba de una manera predecible, como un enorme sistema mecánico, que funciona de acuerdo con sus leyes del movimiento, porque durante mucho tiempo, fue lo que se pudo probar. Se decía, que los hechos ocurrían en forma simultánea con otros hechos, aunque sin una relación causal con ellos.
El observador no critica; juzgar no está entre sus cosas. Él sólo mira o refleja, como si fuese un espejo. Ni siquiera acepta; sólo observa. Nunca encontramos el observador, por mucho que lo busquemos.
Podría decirse que el observador es y está en una dimensión diferente de la mente. Todos somos consciencia. Nadie nunca ha observado y buscado a la consciencia.
El observador es una función de la consciencia que surge cuando un objeto llega a nuestra experiencia, hasta nuestros sentidos. Si no surge el objeto (como sucede en el sueño profundo) el observador no está presente. Finalmente, el observador muere cuando somos solamente consciencia y dejamos de necesitarlo.
Lo observado y el observador salen de la Nada, que es el vacío y el vientre de la creación misma, parte intrínseca del Todo.
Somos en realidad como un holograma, donde a la misma vez somos observador y creador. No sólo somos parte del modelo, somos también ese modelo. En realidad, nuestras visiones tocan las exploraciones de la memoria Holográfica.
Este modelo holográfico, es uno de los inventos notables de la física moderna. El holograma es una imagen fantasmal que nos permite contemplarla desde ángulos diversos y nos da la sensación de estar suspendida en el espacio. Sus ondas luminosas se comportan exactamente de la misma forma y frecuencia. (El tipo de luz más pura disponible hoy, es la producida por el rayo láser).
El holograma se basa en las siguientes premisas esenciales:
- La consciencia es la realidad básica.
- Todo esta conectado con todo lo demás.
- Cada parte contiene al todo.
- El tiempo es también holográfico. Cada momento, es íntegro, completo y vivo. Cada momento: está autoinformado, autointeligente y tiene acceso a todos los momentos.
- La individualidad y la energía son básicas para el universo.
- El todo es mayor que la suma de las parte.
- La consciencia crea la realidad y su propia experiencia de la realidad.
- Ø Nuestro cuerpo esta compuesto de energía e información
eL El cuerpo humano es un paquete de consciencia que ha evolucionado en miles de años y tiene una inteligencia formidable, es como la de un computador, que debemos darle instrucciones para su manejo, y estas instrucciones hay que desarrollarlas.
El pensamiento es energía e información (que surgen a través de un impulso neuronal propiciado por los neuropetidos y conducido por los neurotransmisores, que son diversas sustancias químicas que conducen el impulso nervioso y por ende la energía e información que recibe y codifica nuestro cerebro, ésta a su vez por último se convierte en efecto) de la consciencia donde surge un mensaje que se convierte en nosotros mismos.
Cuando tenemos un pensamiento, que proviene de un dominio consciente del submanifiesto, causa una turbulencia en el campo electromagnético, ocasionando ondas de electricidad, que son básicamente las ondas de energía e información. Entre las neuronas y estas ondas van trenes de información, transmitidos como ondas de modulación de frecuencias - parecidas a las ondas de radio de F.M - una vez que llegan a las neuronas, emiten mensajes, y una onda de energía electromagnética se transforma en neuropetidos y estos neuropetidos tienen receptores en todo el cuerpo y se crea el movimiento o la reacción.
En esencia, el pensamiento se transforma en energías electromagnética y ésta transforma en energía química, y ésta a su vez se transforma en energía mecánica, permitiendo en movimiento de cuerpo.
En la materia hay energía y donde a hay energía hay información y donde hay información hay inteligencia y la inteligencia es información autoorganizada, que organiza todo el entorno. La información, es pues la intención y la intención es el ancla, la que en sí organiza. En esencia, la inteligencia es la que crea la información. La inteligencia es en sí la misma consciencia.
En su estado esencial, el cuerpo esta compuesto de energía y de información, no es solamente materia sólida, que es en realidad una manera de organizar esa misma energía e información que percibida por nuestros sentidos de esa manera.
Aunque las cosas nos parecen o las percibimos como sólidas, no son solamente sólidas. Es allí, donde radica nuestra distorsión perceptual de la realidad - ese es el viejo paradigma -.
El cuerpo esta formado por la ley universal, que es producto del espíritu, que es infinitamente creativo y la vez coherente, que constituye el fundamento real de la vida. En oriente, a esta ley subyacente o espíritu le llaman Tao, en occidente se le da el nombre de Dios. Ni Tao ni Dios se pueden describir; superan la comprensión humana.
El cuerpo esta compuesto entonces de materia, energía e información. Es nuestro vehículo para las experiencias; cuando llegamos a comprender su funcionamiento, aumentará nuestra capacidad de armonizarlo con la mente y con el espíritu. Por lo tanto, la comprensión y protección del cuerpo son actos de maestría espiritual.
Debemos comprender entonces que, la materia esencial del universo, incluido el cuerpo, es no materia pensante. En el vacío que existe dentro de cada átomo palpita una inteligencia invisible. La genética molecular localiza primariamente esa inteligencia - que los genetistas consideran como es la expresión material del conocimiento puro - dentro del ADN (ácido desoxirribonucleico).
El ADN, se comporta como la fuente silenciosa de toda actividad y de todo poder organizador. El ADN no es una cosa, en realidad es una memoria viviente radicada en otra cosa; es una máscara tras la cual encontramos la consciencia rica, pero abstracta… Es como una estación distribuidora de energía entre la eternidad y todas las formas de vida que participan en el tiempo. El ADN, puede controlar el tiempo hacia atrás y hacia delante. (Chopra).
Para la comprensión básica de este supuesto, también es válido anotar, el pensamiento de Einstein cuando nos indicaba, que lo percibido como materia dura es en su mayor parte es el espacio vacío, con estructuras de energía que la atraviesa; esto también nos incluía a nosotros. Comprendieron que el tiempo y espacio también son producto de nuestros cinco sentidos.
Einstein y sus colegas, reacomodaron el espacio en una nueva geometría que no tenía principio ni fin, bordes ni solidez. Cada partícula sólida del universo resultó ser un fantasmal manojo de energía que vibraba en un inmenso vacío, quedando sin vigencia el antiguo modelo de Espacio y Tiempo.
Es así como ciertos aspectos de energía, lo que llamamos partículas elementales, al observar como funcionan, hace que el mismo acto del observador altere los resultados; como si esas partículas elementales se vieran afectadas por lo que el observador espera de lo observado.
En otras palabras, la materia básica del universo, en su núcleo, es como una especie de energía pura, maleable a la atención y expectativa humana, a tal punto que rompe con el viejo paradigma de percepción de la realidad y del cosmos. Es como, si nuestra expectativa misma hiciera fluir nuestra energía y ella influyera sobre la Energía del Cosmos. Es así como:
De alguna manera podría decirse, percibimos la energía de acuerdo con la forma de pensar. Los sentimientos y los pensamientos son formas de energía. Se relacionan entre sí de un modo semejante a como se relacionan la luz y el sonido.
Así mismo, no podemos crear o destruir el espacio, que hace parte del universo infinito, que es en sí la materia, la energía y la información; un potencial que no podrá medirse en lo que es, fue y será. En realidad, nosotros, debemos abordar nuevas dimensiones de la consciencia, entendiendo que todo es a la vez un flujo de materia, energía y información.
Nuestro Cuerpo es un Río de Energía. Nunca es o será el mismo río, siempre en cada momento hay flujos de energía distintos, se renuevan y se reciclan permanentemente.
El cuerpo físico lo utilizamos para expresarnos, es el hogar de nuestras memorias y de nuestros sueños. El cuerpo en realidad es la reencarnación de los deseos.
En resumen, para comprender la realidad planteada por este supuesto, es preciso entender que:
Nuestros cuerpos viven en las alas del cambio. Es así como en un momento exhalamos átomos de hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno que, apenas un instante antes, estaban dentro de nuestra materia sólida y van desapareciendo en el aire, remplazados tan rápidamente e incesantemente como se descomponen.
Es así, como observamos que nuestra piel se renueva una vez al mes; el recubrimiento del estómago cada 5 días; el hígado cada 6 semanas; el esqueleto cada 3 meses; y en un año todas los átomos del cuerpo habrán sido renovados totalmente.
- Ø La Mente y el Cuerpo son inseparablemente Uno.
eX Experimentamos corrientes subjetivas como son las ideas, sentimientos y deseos. Y también, experimentamos la corriente objetiva como es la del cuerpo. En el plano más profundo, se encuentran en una sola fuente creativa. Es a partir, de esta fuente donde debemos vivir. Es donde la mente y el cuerpo son inseparablemente Uno.
A nivel cuántico, todo esta interconectado. Todo es una trama entretejido de energía que danza, de luz. El Todo es uno, y el uno está en el Todo.
- Ø La Bioquímica del Cuerpo es producto de la Consciencia
El miedo a la vejez nos hace envejecer más aprisa. En el fondo de tu ser, eres tan viejo como crees ser. Es realmente, el grado de consciencia la que logra sorprender el propio proceso de transformación individual y colectiva.
Es así como comprendemos que nuestros pensamientos son producto de la Consciencia, que nos permiten transformar la energía electromagnética en energía química y esta a su vez en energía mecánica que es en última instancia la que le crea movimiento al cuerpo.
- Ø La Percepción parece ser automática, pero en Realidad es un fenómeno aprendido.
La La percepción del mundo y de nuestras experiencias del cuerpo está completamente inspiradas en nuestros procesos aprendizaje y a la herencia cultural de concebir la realidad. Nuestros niveles de percepción son en si un fenómeno que se crea a partir del aprendizaje.
Si cambias la percepción, cambias la experiencia de tu cuerpo, de tu mente y del mundo que te rodea. Es en sí nuestro cuerpo es el resultado físico de todas nuestras interpretaciones aprendidas desde que nacimos.
- Ø Todos los Seres estamos Íntimamente Conectados a Patrones de inteligencia que gobierna el Cosmos.
N Nuestros cuerpos, son parte del cuerpo universal; nuestras mentes, son parte de la mente universal. Yo mi ambiente somos una misma cosa.
Cuando entramos profundamente en nuestro ser, también entramos en los secretos del cosmos, porque todo el cosmos esta dentro de nosotros, es todo el campo de la energía y de la información que esta dentro de nosotros, si profundizamos mas podríamos escuchar a DIOS. En el nivel más profundo de la existencia, el vecino del lado eres tu mismo. (Es era la idea que Jesús Cristo nos compartió cuando nos decía: Ama tu prójimo, como a ti mismo)
Nosotros no somos una acción humana, nosotros no somos un ser humano, nosotros no somos un pensamiento humano. Todo cuanto ocurra, se hace desde la inteligencia ilimitada del cosmos. Es así como la vida es una danza eterna de la consciencia, que se manifiesta. Con un intercambio dinámico de impulsos de inteligencia:
Así como es el microcosmos, así es el macrocosmos. Así como es el átomo, así es el universo. Así como es el cuerpo humano, así es el cuerpo cósmico. Así como es la mente humana, así es la mente cósmica.
El Tiempo no existe como absoluto. La Realidad subyacente de todas las cosas es eterna.
Lo que llamamos tiempo es una eternidad cuantificada, atemporalidad cortada por nosotros en fragmentos (minutos, horas, días, años, etc.) de una realidad mayor. Es la consciencia la que crea el tiempo que experimentamos.
Cuando Einstein elaboraba los principios de la física cuántica, sostenía que en el universo el tiempo y espacio eran dos constantes eternas, que nunca habían nacido y nunca morirían.
Los supuestos de Einstein, se basaron en los descubrimientos de la física cuántica, hechos hoy ya hace más de cien años. Las semillas de este nuevo paradigma fueron pioneros pensadores como él mismo, Niels Bohr, Heisenberg y demás pioneros de la física cuántica. Quienes entendieron, que el modo aceptado de ver el mundo físico era falso y que a pesar de que las cosa allí parecieran reales, no había una prueba de la realidad aparte del observador.
En sí, cada cual tiene su propia visión del mundo y no comparten exactamente el mismo universo. Entendemos entonces, que el tiempo esta más en función de lo relativo, de lo físico y de lo manifiesto, y que nuestra verdadera realidad ésta subyacente en lo eterno, en la ley del universo.

